Solo un rehén
Ayer fuí a una conferencia sobre los transtornos infantiles cerebrales de desarrollo (autismo).
Una mujer contaba:
Una tarde cuando fui a recoger a Laura, la maestra me pidió una pequeña entrevista.
Cuando salí de allí, no parecía tener buena cara.
Por la noche hablé con mi marido:
- Luís, la maestra de Laura ha hablado conmigo. Me ha dicho que Laura es autista.
-Te lo ha dicho así, ¿tal cual?
-Sí.
En ese momento, quedemos desconcertados, no entendíamos cómo no nos habíamos dado cuenta.
Pero, no podiamos enfrentarnos a esa nueva situación tal y como nos lo exponieron.
Somos rehenes de las palabras, según como te dicen las cosas, suenan más graves o menos.
Me quedés con esa frase: somos rehenes de las palabras; me hizo reflexionar mucho.
